
En un histórico debate realizado por el Canal Institucional en el año 2009 y que inició con la pregunta del fallecido periodista Ernesto McCausland sobre seguridad, los precandidatos presidenciales del Polo Democrático confrontaron sus posturas sobre el gasto militar en Colombia. Fue en ese escenario donde el entonces aspirante Édison Lucio Torres presentó una de las intervenciones más contundentes, cuestionando el modelo de seguridad vigente y proponiendo una transformación estructural del presupuesto nacional. Con cifras detalladas, Lucio Torres, hoy precandidato por la consulta Pacto por la Vida, evidenció la magnitud del gasto en defensa, señalando que el país destinaba cerca de 23 billones de pesos anuales al sector militar, además de una proporción significativa del PIB y de la inversión pública total. Su diagnóstico fue claro: el país debía transitar de una economía centrada en la guerra hacia un modelo enfocado en el desarrollo humano, la productividad y la inversión social. "Estamos militarizados hasta la coronilla", afirmó el precandidato, al proponer una reducción progresiva del gasto militar y la reorientación de las capacidades del Ejército hacia obras de infraestructura rural y urbana. Sin embargo, Gustavo Petro, siendo precandidato, planteó mantener las cifras que se usaban en la fallida política de seguridad democrática, propuesta que en la actualidad, siendo Presidente de la República, no aplica. ## Una propuesta innovadora en el 2009: del gasto militar al desarrollo social Uno de los ejes centrales de la intervención de Lucio Torres fue la propuesta de convertir al aparato militar en un motor de desarrollo nacional. Planteó que los batallones de ingeniería podrían contribuir a la construcción de vías terciarias, facilitando el transporte de productos agrícolas y fortaleciendo la economía campesina. El planteamiento incluía también medidas fiscales para financiar el desarrollo social, como eliminar exenciones tributarias indebidas y reformar el sistema de salud y pensiones, con el objetivo de liberar recursos para inversión en educación, empleo y bienestar. Esta visión contrastó con la postura del entonces también precandidato Gustavo Petro, quien sostuvo que el gasto militar debía mantenerse mientras persistiera el conflicto armado, aunque reconoció la necesidad de avanzar hacia transformaciones estructurales en la seguridad y la inversión social.
Lucio
Periodista investigativo · Colombia